Tu vida, en cápsulas.
No es una red para mostrarte al mundo: es tu espacio para guardar lo que importa.
Sin seguidores, sin público, sin algoritmo: compartes solo con quien tú eliges.
Así de simple.
Crea una cápsula
Un viaje, una persona, una etapa de tu vida. Le das nombre y ya existe.
Guarda recuerdos
Texto, fotos, notas de voz, videos, enlaces y citas — con su historia y su fecha real, en una línea de tiempo que crece contigo.
Compártela si quieres
Un QR o un enlace solo para quienes tú invites: la familia ve, comenta y deja corazones. Nadie más.
Vuelve cuando quieras
Busca por palabra, etiqueta o fecha. Tus recuerdos te esperan, intactos.
Hecho para tus recuerdos.
Se comparte como en la vida real.
Le muestras tus recuerdos a quien tú invitas — con un QR o un enlace — y esas personas comentan y dejan corazones. No hay público, hay invitados.
Cada momento, con su historia.
Tus fotos, audios y videos no son archivos sueltos: llevan su relato, su fecha y su lugar en una línea de tiempo que cuenta tu vida.
Todo se reencuentra.
Cápsulas, carpetas, etiquetas y un buscador que encuentra hasta una palabra escrita dentro de un recuerdo de hace años.
Tuyo, y en paz.
Sin feed, sin ruido, sin nadie compitiendo por tu atención. Un espacio íntimo que te espera tal como lo dejaste.
Y esto recién comienza.
Privado por defecto.
Tus recuerdos nacen cerrados. Compartir es una decisión tuya, persona por persona, con permisos que puedes revocar cuando quieras.
Cápsulas, no perfiles.
No sigues personas ni acumulas seguidores. Creas espacios con significado: un viaje, una persona, una etapa.
Hecho para perdurar.
Una línea de tiempo infinita, pensada para cuidar tu legado y devolverte el control de tu propio relato.